jueves, 8 de diciembre de 2016

Violeta Castillo - Errorws de Tipeo (2016)




De vuelta en 2011, Violeta Castillo se revelaba ante nosotros con Uno & Otro, un EP doble que la presentaba como una compositora inquieta y luminosa que le cantaba a las certezas del amor y el desamor, los desencuentros torpes, las peticiones, los reclamos inocuos y los encuentros mágicos. A este le siguió Hasta Abajo (EP, 2013), esta vez con un giro rítmico notorio y canciones más largas y sosegadas: “A los que me piden que imponga un mensaje / ¿Qué puedo decirles?” ,cantaba Castillo en Las Cremas, atendiendo directamente su oficio como compositora, un ejercicio, una búsqueda que logra su pico más alto en su recién estrenado LP debut Errorws de Tipeo, un disco corto, marca de la casa de esta Reina del EP y de la corta duración.

Este álbum surge de una nueva inquietud. Ya no es el amor su fuente lírica, en su lugar se privilegian las preguntas existenciales sobre la vida, la adultez, la creación, la identidad, curiosidades filosóficas que muy rara vez son retratadas en la música popular. Atrevidamente podemos catalogar Errorws como un disco de pop existencialista medido y ambicioso. Aquí Violeta privilegia los sintetizadores sobre los instrumentos orgánicos y en esta línea nos quedan algunos sintes memorables que facilitan la recordación típica de una canción pop. 

“Nunca sé cómo comportarme bajo la lluvia” asegura Castillo en la canción que abre el disco, un medio tiempo basado en un beat sencillo en el que la autora se descubre cristalina (con todo e imprecisiones) ante su interlocutor, y aquí surgen las primeras preguntas: “¿Cuánto más hay que hacer?, ¿cuánto hay que gastar para evitar morir?”. Al tiro suena Envuelta, el primer single oficial de Errorws y con ella, su bajo inolvidable y sus sintes futuristas, llegan varios guiños al pop anglosajón en la onda I can’t feel my face (“Ya no me acuerdo de mi cara”), apostándole a la búsqueda de identidad desde el reconocimiento externo: “alguien que le pregunte si piensa en mí / porque quizás no”. Tantas preguntas en tan sólo dos canciones. 

Robar, una de las canciones más robustas del disco, nos regala algunas certezas en el mundillo creativo: “¿Qué te puedo contar que no sepas ya? Hablemos de algo que no se pueda buscar / frases que no se puedan auto-completar / así nadie se lo va a querer robar”. Huir de la fórmula es la consigna, “No copiarás algo de mala calidad” es el mandamiento y Violeta es la apóstol perfecta para predicar esta palabra. 

Poca Claridad es quizá la canción más cristalina del disco, en cuanto a la relación de preguntas y respuestas existenciales: “Uh, nadie entiende nada / no me explico bien con los de mi raza” la escuchamos afirmar sobre una base de hip-hop que a mis oídos guarda mucho parecido con la melodía de Nights de Frank Ocean, nuevamente Violeta reconociéndose en la corriente universal. No podríamos pensar en mejor compañía para Violeta en esta canción que las rimas conscientes de la chilena Dadalú, la única colaboración vocal del disco fusiona sus colores con los de Castillo para dejarnos algunas certezas entre la incertidumbre. 

Los teclados de Lo Que Todos Ven parecen anunciar un documental sobre el Planeta Tierra, y en efecto así podríamos resumir la inquietud de esta composición, la cual guarda mucha relación con la canción que cierra el disco, Punto Fijo, ese reconocimiento del ego mientras se visualiza con detenimiento nuestro entorno. Así las cosas, parece que a lo largo del disco Violeta se reconoce y se muestra ante nosotros con todo y defectos. Ahora nos queda a nosotros preguntarnos: ¿Cuál es el objetivo de esta autora y cómo encaja su visión en estos tiempos de sobre exposición emocional, en los que los “discos del año” hablan de como tu pareja te engaña y luego la perdonas? 

La respuesta viene a nosotros escuchando Dormir Menos, una oda al crecimiento que resume las preguntas y nos da una misión clara y consecuente con las ideas del disco: “Vamos a inventar un código para hablar de las mismas cosas” y “Atrás de todo hay una misión / la nuestra es la comunicación / no nos interesa el diccionario / no buscamos la definición”. Un flash electrónico y enérgico que nos concilia con el motivo de la creación. En la era del exceso Castillo se mantiene vital, concisa, propone sus propios códigos a partir del reconocimiento de sus influencias y del flujo de información, dándole a la canción pop latinoamericana nuevos y buenos aires.

“El intercambio es así / trata de sacarme provecho”.



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